Por Oscar Mahecha

Colombia vive más años. Hoy, más de ocho millones de personas superan los 60 y la esperanza de vida alcanzó los 76,59 años en 2025. El aumento de la longevidad es uno de los grandes cambios demográficos del país, pero también abre un debate que trasciende las cifras: cómo garantizar atención digna cuando aparecen enfermedades crónicas, condiciones degenerativas o diagnósticos sin cura.
El Atlas de Cuidados Paliativos en Latinoamérica y el Observatorio Colombiano de Cuidados Paliativos advierten que cerca del 70% de los pacientes terminales o con dolor crónico mueren en condiciones de sufrimiento por falta de acceso a cuidados paliativos. Para el médico bogotano Carlos Juan Antonio Toro Torres, esta realidad obliga a replantear lo que significa cuidar: “Humanizar la medicina es tener en cuenta que tenemos un ser humano enfrente. Atender a una persona no puede reducirse únicamente a su diagnóstico”, sostiene.
De esa reflexión surge Medicina del alma, libro en el que Toro recoge aprendizajes de su trayectoria y propone recuperar la dimensión humana de la relación médico–paciente. Con experiencia en instituciones como el Instituto Franklin Delano Roosevelt y el Centro Nacional de Rehabilitación Teletón, el especialista plantea que acompañar a morir no es abandonar el tratamiento, sino reconocer que el propósito cambia: cuando ya no es posible sanar, todavía es posible cuidar.
La discusión cobra fuerza en un país que envejece. Según el DANE, en 2025 se registraron 283.378 defunciones. El reto para el sistema de salud no es solo extender los años de vida, sino preservar la autonomía, aliviar el dolor y garantizar dignidad. Medicina del alma también tiene un componente autobiográfico: Toro escribió mientras enfrentaba tres enfermedades, pasando de médico a paciente. Esa vivencia refuerza su idea central: detrás de cada historia clínica hay alguien que necesita ser escuchado y decidir cómo transitar su enfermedad. El libro está disponible en librerías y plataformas digitales.