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Versículos de la Biblia

2 Pedro 1:4 Por medio de las cuales Él nos ha concedido preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.

1 Corintios 6:9 ...No os desviéis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados (10) ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los que viven de rapiña, heredarán el reino de Dios. (11) Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo, y en el Espíritu de nuestro Dios.

Palabras del ministerio

Pero lo que la gente necesita no es el lavamiento exterior, sino el interior, la limpieza al nivel de la vida y naturaleza. Ellos necesitan que el elemento purificador entre en su sistema y limpie todo su vaso. No les hace falta el lavamiento exterior de las manos, sino la limpieza interior que se produce con la alimentación adecuada. Jesús no sólo es el alimento que nos nutre, sino también el elemento purificador. Puedo dar testimonio de que día tras día el Señor Jesús entra en mí para limpiarme interiormente. Él limpia mi ser interior.

Muchos de los santos están dispuestos a ser purificados por dentro. Siempre oran: "Señor Jesús, entra en mí. Quiero ser purificado más y más. Señor, aborrezco no sólo el pecado y el mundo, pero también mi yo, mi vida natural y mi inclinación natural. Oh Señor, estoy muy contaminado por mi propio modo de ser. ¡Cómo anhelo ser limpiado de mi inmundicia!" Mientras oramos de esta forma, espontáneamente comemos al Señor Jesús, y Él entra en nosotros como el alimento que nos nutre y también como el elemento que nos limpia. Desde lo profundo de nuestra conciencia podemos afirmar que mientras disfrutamos al Señor en la vida de iglesia, somos purificados, aun cuando no tenemos la intención de ser purificados. Si disfrutamos al Señor, seremos purificados interiormente, de manera que todo nuestro ser será purificado en vez de tener una simple limpieza de las manos.