Versículos de la Biblia
2 Corintios 4:13 Y teniendo el mismo espíritu de fe conforme a lo que está escrito: "Creí por lo cual hablé", nosotros también creemos, por lo cual también hablamos,
1 Tesalonicenses 1:5 Pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis qué clase de personas fuimos entre vosotros por amor de vosotros.
Palabras del ministerio
Muchos creyentes nuevos son influidos por las enseñanzas tradicionales y piensan que portarse bien es más importante para un cristiano que confesar con la boca. Piensan que un cambio en lo que uno dice no es tan importante, como un cambio en lo que uno hace. Debemos hacer a un lado este concepto, el cual es totalmente equivocado.
Con esto no estamos diciendo que no es necesario cambiar nuestra conducta, porque si nuestra conducta no cambia, es inútil confesar con la boca. Pero cambiar nuestra manera de ser sin confesar con la boca es igualmente vano. Un cambio de conducta jamás reemplazará la confesión, porque aun cuando la conducta haya cambiado, de todos modos es necesario confesar públicamente.
Si usted no confiesa con la boca, hará que se formen conjeturas sobre usted y se especule sobre su comportamiento. Se dirán muchas cosas acerca de usted, pero no mencionarán al Señor Jesús; así que es mejor que les diga por qué en su conducta hay tal cambio, ya que una buena conducta jamás reemplazará la confesión verbal.
Es importante tener una buena conducta, pero también lo es confesar con la boca. Por lo tanto, usted debe confesar: "Jesús es mi Señor y deseo servirle". Estas palabras deben salir de su boca, aunque su conducta sea muy buena.