
Versículos de la Biblia
Génesis 50:20 Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.
Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas obran para bien, esto es a los que conforme a Su propósito son llamados.
Palabras del ministerio
[Parte 2 de 2]
Todos los creyentes neotestamentarios son José. Por ser José, todo lo que le suceda a usted será una bendición. Esta es la razón por la cual el Nuevo Testamento nos exhorta a agradecer al Señor en todas las cosas (Ef. 5:20). Nosotros nos encontramos bajo la bendición universal.
Esta es la razón por la cual no debemos maldecir a nadie (Ro. 12:14). Puesto que todo es bendición para nosotros, no podemos hacer otra cosa que bendecir a los demás. Inclusive cuando los demás nos hagan mal, esta maldad será una bendición. Por consiguiente, no debemos maldecirlos, sino bendecirlos. Podemos decirles: "Gracias por aborrecerme. Que Dios los bendiga. Su odio es una bendición para mí. Yo los puedo bendecir en toda clase de situación. Si me tratan bien, los bendigo; si me tratan mal, los sigo bendiciendo". ¡Alabado sea el Señor porque somos el pueblo bendecido!
Debemos aprender a decir que somos el pueblo universalmente bendecido. Nuestra casa, nuestra familia y todo lo que nos pertenece es una bendición, por muy malas que sean las circunstancias. Nunca sabemos en qué parará cierto asunto. Sólo el Señor lo sabe. El resultado será el mismo, sea que las cosas sean buenas o malas. Para José, todo es bendición. Si usted ve eso, descansará y tendrá paz. Somos el pueblo bendecido, somos las personas que se encuentran bajo la bendición de Dios, y todo es bendición para nosotros. Todo es nuestro.